Tomie protagoniza un retrato inquietante que contrasta belleza, misterio y horror. El diseño utiliza una paleta de negro, blanco, rojo y gris y combina retrato, tipografía y recursos gráficos para resaltar la personalidad del personaje y la intensidad de la escena. La composición vertical mantiene el foco en los rasgos, símbolos y elementos narrativos más reconocibles de JUNJI ITO, con un acabado visual dinámico y definido.