Dos damas toman el té en un jardín florido bajo una sombrilla blanca. La imagen utiliza una paleta de blanco, amarillo, verde y rosa y un acabado pictórico que resalta la luz, las texturas y la atmósfera de la escena. Su composición vertical equilibra cuidadosamente el punto focal con los detalles del entorno, creando una presencia serena, elegante y atemporal.