John Constantine avanza entre símbolos ocultos y una atmósfera sobrenatural. La imagen utiliza una paleta de negro, dorado, sepia y rojo y una iluminación dramática que enfatiza a los personajes, la acción y la atmósfera de la historia. Su composición vertical distribuye cuidadosamente los elementos principales y los detalles del fondo para lograr una presencia intensa y reconocible.