Dos cisnes nadan entre pétalos mientras una mano sostiene una rosa sobre el agua. La imagen utiliza una paleta de blanco, rosa, azul petróleo y rojo y un acabado pictórico que resalta la luz, las texturas y la atmósfera de la escena. Su composición vertical equilibra cuidadosamente el punto focal con los detalles del entorno, creando una presencia serena, elegante y atemporal.