Simeón sostiene al Niño entre figuras iluminadas en la penumbra de un templo.
Descripción:
La luz reúne al anciano y al Niño en un núcleo cálido de rostros y telas doradas. María, vestida de azul, acompaña la escena entre otros personajes, mientras las escaleras, las columnas y las figuras del fondo se disuelven en una profunda penumbra.